José Antonio García no es un directivo que se la viva en la Federación Mexicana de Futbol. Es más, no le agrada estar mucho tiempo en el edificio de Colima 373.
Pero ayer hizo una excepción, y es que el presidente de los Potros de Hierro del Atlante no está para nada satisfecho con el arbitraje del juego contra el Querétaro.

