Al terminar el mundial 2006, quedando México eliminado en octavos de final a manos de Argentina, en tiempos extras, al son del 2-1, las televisoras se dieron a la tarea de denostar al entrenador, Ricardo Antonio Lavolpe.
Con lujo de detalles, nos informaron de cuánto había ganado en dinero, que lujos se había permitido y hasta publicaron una especie de diario del argentino donde se mostraba como alguien muy supersticioso.
Una de las cosas que prometió y que no pudo cumplir, fue pasar a cuartos de final, o el famoso quinto partido en un mundial, o sea 3 de la serie normal, mas ganar el de octavos y pasara a cuartos.
Al no cumplir, se convirtió en un “mediocre, rencoroso, tramposo”, etc. Sin embargo, hoy, 3 años despues, vemos que su gestión no fue mala, es mas, se puede decir que fue muy buena:
Se calificó a Juegos Olímpicos, a Copa Confederaciones y al mundial sin contratiempos.
Hoy, despues de 4 entrenadores, no se ha calificado a nada y el mundial se ve lejos.

