José Antonio García no es un directivo que se la viva en la Federación Mexicana de Futbol. Es más, no le agrada estar mucho tiempo en el edificio de Colima 373.
Pero ayer hizo una excepción, y es que el presidente de los Potros de Hierro del Atlante no está para nada satisfecho con el arbitraje del juego contra el Querétaro.
En declaraciones hechas al término del mismo, el licenciado García había manifestado su inconformidad por la actuación del árbitro Marco Rodríguez en ese juego: “No entiendo que estando ahí el mejor árbitro de México, como considero que es Marco Antonio Rodríguez, se hayan permitido tal cantidad de golpes. No es normal que hayan salido cinco jugadores lesionados del juego (contra Querétaro)”.
Agregó que es incorrecto “que un equipo actúe con tanta violencia y se lo permitan”.
Por esa razón el dirigente se reunió ayer con Decio de María y Enrique Bonilla, secretario general y director deportivo, para manifestar su molestia y pedir más atención en el arbitraje que se le manda a su equipo. En la fecha dos, en su duelo contra San Luis, será Erim Ramírez quien dirija el destino del juego.
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